29 febrero 2012 Crecimiento, Juguetes y juegos, Salud

Nuevos estudios desmienten que las consolas ayuden a ejercitarse
Hace un par de años los niños jugaban sentados con las consolas, ahora pueden seguir haciéndolo pero la mayoría incorporan juegos para los que es necesario levantarse y moverse. Algunos estudios apuntaban a que son una ayuda para luchar contra el sedentarismo tan frecuente en los más pequeños, pero parece que eran demasiado optimistas.

Una investigación realizada por el doctor Tom Baranowski, profesor de pediatría del Centro de Investigación sobre Nutrición Infantil del Colegio de Medicina Baylor, en Houston, no ha encontrado diferencias entre los juegos activos y “no activos” de la Wii. Entregaron a 78 niños entre 9 y 12 años una consola Wii, con todos los accesorios. Ninguno había tenido una antes. La mitad de los niños recibieron cinco juegos enfocados a la aptitud física, como Wii Fit Plus. Los demás juegos pasivos como Mario Kart Wii.

Los autores del estudio les permitieron escoger uno de los juegos, que podían cambiar a las seis semanas. La intención es que no se sintieran obligados a jugar con ellos, que lo vieran como algo que deseaban. Los niños tuvieron que llevar un acelerómetro que medía el movimiento. Sólo se lo podían quitar para nadar o bañarse y debían registrar cuando lo hacían. Los pequeños lo hicieron rigurosamente porque podían perder sus consolas.

Baranowski ha explicado que, “Para la sexta semana, pensábamos que la actividad física se habría reducido, y que en la séptima semana, cuando podían elegir un segundo nuevo videojuego, podría haber un aumento en la actividad. Esperábamos que los videojuegos activos resultaran en un aumento modesto en estos periodos. Pero hallamos que no hubo diferencia en el nivel de actividad física entre el grupo de tratamiento y el de control. Lo que detectamos en la línea base, antes de jugar los videojuegos activos, fue exactamente igual en la primera, la sexta, la séptima y la décimosegunda semanas”.

Los autores piensan que pudiera ser que los niños jugaran con menos intensidad que en estudios previos de laboratorio. O que compensaran siendo menos activos en otros momentos del día. Porque no hubo diferencias entre los dos grupos ni en la actividad diaria ni en la quema de calorías.

Los expertos que han revisado el estudio recomiendan que los niños salgan a la calle para hacer ejercicio, como correr, montar en bici o jugar al balón.

Vía | Healthfinder
Foto | Flickr-Chris Tengi

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