Ale, me quedo sin salmón
Entre otras cosas…. Ya comenté en el post anterior, que este año las Navidades iban a ser diferentes y también una de las razones era la alimentación al estar embarazada. Ni salmón ahumado, ni serranito, ni choricito, ni salchichón, ni lomo, … un disgusto vaya.
Además, no podemos abusar de los dulces, aunque caer en la tentación es bastante fácil porque entre turrones, polvorones, mazapanes y demás delicias, quién se puede resistir. Bueno, vamos a tomar las cosas con calma, que no cunda el pánico.
Mejor pienso en lo que puedo tomar, que es mucho, aunque claro, con cuidado y sin excesos. Todo aquello que esté bien cocinado y asado y que no tenga mucha grasa es ideal para nuestra alimentación La comida al horno o a la plancha tiene menos calorías que por ejemplo la frita y rebozada.
A todo esto, tenéis que pensar en qué momento os encontráis, si estáis un poco nauseabundas, comed lo que os apetezca, pero sin atracones – aunque no creo que esta sea vuestra principal debilidad. Lo mejor en estos casos es comer poco y a menudo.
Si, como es mi caso, no tenéis náuseas, pero sí estáis con acidez, entonces evitad todo aquello que pueda dar acidez – lo picante, por ejemplo, no es recomendable – y sí la ingesta de fruta y verdura (que por cierto, a mí me sientan como mano de santo).
Un dulce de vez en cuando nos podremos permitir…siempre podemos decir que es un antojo. Bueno, a menos que tengas diabetes gestacional o te hayas pasado un “mucho” en los kilos a engordar… en ese caso, mucho ánimo.
Foto | Consumer
10 ideas de regalos educativos para niños pequeños en Navidad 2025 que realmente fomentan su desarrollo
¿Tu bebe necesita un andador? Te damos algunos consejos
Campamentos de surf para niños en Galicia durante el verano