Entropión, cuando las pestañas rozan con el ojo
Al nacer el bebé, sus ojos ya están formados y la mayoría de ellos ya tienen pestañas. En ocasiones es dificil verlas por lo finitas y claritas que son, pero en los primeros meses ya suelen ser visibles. Hay casos en que las pestañas del bebé están giradas hacia dentro, normalmente en el párpado inferior, es lo que se conoce como entropión congénito.
El motivo es el giro del párpado, un problema leve que suele solucionarse con el tiempo. Al contrario de lo que sucede con los adultos, en los que el roce constante de las pestañas contra el globo ocular puede causar lesiones en este último, en los bebés no hay peligro. Sus pestañas son tan suaves que no provocan ni siquiera irritación, por lo que normalmente ni siquiera se quejará.
En el recién nacido no precisa de ningún tratamiento, desaparece espontáneamente. El pediatra lo controlará para comprobar que el párpado se coloca y en los rarísimos casos en que no es así, se soluciona con una sencilla intervención. Sin embargo, algunos casos raros de entropión infantil necesitan más atención. Hay una enfermedad rara en Europa, llamada Tracoma. Es una infección bacteriana del ojo que se contrae por contagio, generalmente tras un viaje a zonas deprimidas. Causa conjuntivitis y podría también provocar un entropión. Este caso sí requiere consulta médica ya que en los casos más serios podría provocar ceguera. Así, si has hecho un viaje con tu hijo a algún país en desarrollo y notas algo en sus ojos a la vuelta, no dudes en acudir al oftalmólogo, informándole del viaje para que pueda descartar el Tracoma.
Foto | Prevenir la ceguera
Más información | Medline Plus




