El efecto Pigmalión: cómo afectan las expectativas a los niños

El efecto Pigmalión: cómo afectan las expectativas a los niños

Escrito por: Maite Nicuesa    16 marzo 2019     6 minutos

Un estudio llevado a cabo en el ámbito educativo por Rosenthal y Jacobson concluye que las expectativas de los profesores influyen en los alumnos

El proceso de acompañamiento en la educación no solo es importante en el colegio sino también en casa. Padres y madres influyen a través de sus expectativas en sus hijos como bien explica el conocido efecto Pigmalión. Puedes observar a través de tu experiencia cómo algunas de tus creencias limitantes sobre ti mismo pueden haber estado reforzadas por la imagen de las creencias que otras personas te han transmitido en etapas previas de la vida. Una investigación llevada a cabo por Rosenthal y Jacobson en el ámbito académico mostró la siguiente conclusión.

Rosenthal y Jacobson eligieron al azar a un grupo de alumnos de una escuela por su talento y capacidad. Comunicaron esta información a los profesores de los alumnos. Ocho meses después, y con la realización de las pruebas pertinentes, comprobaron que aquellos alumnos sobre los que los docentes habían depositado altas expectativas a partir de esta información, habían tenido resultados académicos significativamente mejores a los de los demás alumnos. El docente es una de las figuras de referencia en la vida del niño, pero por supuesto también los padres tienen una influencia muy importante.

Expectativas En Ninos

Cómo condicionan las bajas expectativas a los niños

Refuerza la empatía a través de la introspección contigo mismo para observar cómo puedes influir en tu hijo. Cuando tú te condicionas de manera negativa creyendo que no puedes lograr un objetivo, es muy probable que finalmente así ocurra ante una profecía autocumplida que tiene su principal causa de autoboicot en las propias expectativas. De este modo, si tú crees que tu hijo no está preparado para lograr una meta acorde a su edad porque piensas que no tiene un talento especial para esta disciplina, también le estás transmitiendo este mensaje incluso aunque no se lo digas directamente por medio de las palabras.

La comunicación, como sabes, va más allá del lenguaje verbal y por medio de tu propio comportamiento, a través de tus acciones, puedes trasladar estas bajas expectativas a tu hijo. Creencias y acciones que están directamente vinculadas porque tus creencias sobre el niño influyen de forma significativa en cómo te relacionas con él.

Si la influencia de la mirada del padre o de la madre a través de las bajas expectativas tiene este efecto en el niño, ¿por qué no aplicar esta premisa desde la perspectiva opuesta de expectativas altas que trasladan al niño la imagen de su potencial? En definitiva, para ayudar a tu hijo a creer en sí mismo, para motivarle en el logro de nuevos propósitos y acompañarle en su crecimiento, puedes transmitirle tu apoyo incondicional desde el respeto a su libertad.

Educacion Efecto Pigmalion

Efecto Pigmalión: Expectativas positivas y realistas

No se trata de imprimir sobre el ánimo de tu hijo el peso limitante de tus expectativas, es decir, de la imagen que tú has visualizado previamente y que tiene tanto que ver contigo. Sino que este refuerzo positivo está muy vinculado con la observación de sus intereses e ilusiones para acompañarle en esa dirección.

En este proceso de acompañamiento que realizas como padre o madre, la introspección y el autoconocimiento también te ayudan a tener más empatía con tu hijo. La imagen que un niño forma de sí mismo encuentra su reflejo en el espejo en el que se mira. Los mensajes recibidos a través de la educación tienen este poder de influencia porque son repetidos, es decir, no son puntuales.

A partir de este estímulo externo el niño puede responder de tal forma que se ajuste al estereotipo esperado, quedando limitado en su verdadera libertad.

Eso no significa que por medio de este refuerzo positivo y este acompañamiento los resultados que el niño experimenta después de haber intentado una iniciativa sean siempre favorables. Pero sí significa algo muy importante: que la sensación de fracaso no esté condicionada de entrada por una profecía autocumplida que lleva al niño a no intentar un sueño o a comenzar ese proceso con inseguridad y sensación de derrota.

Profecia Autocumplida

Cuatro consejos para transmitir confianza a tu hijo

Conviene observar la influencia que el efecto Pigmalión produce más allá del presente inmediato de la infancia puesto que la niñez es una etapa de aprendizaje que deja huella en la etapa adulta a través de la referencia directa de esta memoria. Es muy importante observar a cada niño como único, lejos de cualquier tipo de etiqueta puesta sobre él. El niño termina creyendo aquello que escucha con frecuencia sobre sí mismo.
Las expectativas negativas están reforzadas por el error de la visualización del futuro visto de manera predeterminada. ¿Cómo practicar el efecto Pigmalión para ayudar a los niños desde una lectura positiva?

  1. Recuerda algún momento de tu vida en el que sentiste que una persona te trataba desde una posición de superioridad al hacerte creer que no eras capaz de lograr algo que finalmente terminaste creyendo como cierto sin un dato objetivo. Tu propia experiencia de vida puede ayudarte a tomar el ejemplo de quienes te inspiraron confianza en ti, frente a la situación opuesta. Existen distintos tipos de habilidades y talento.
  2. Establecimiento de metas. Acompaña a tu hijo en la consecución de objetivos realistas y ajustados a su edad. Existe un proceso de aprendizaje gradual en la evolución del ser humano. No caigas en la sobreprotección pero tampoco en la visión de expectativas poco acordes a la edad y situación del niño.
  3. Pon más atención en tus fortalezas que en tus defectos. Y, a su vez, aplica esta misma mirada hacia tu hijo. Utiliza la palabra como alimento de refuerzo positivo, confianza y esperanza.
  4. Dedica tiempo y atención a tu hijo observando en él su realidad actual, pero también su evolución potencial. Piensa en la influencia que palabras y acciones pueden tener sobre la vida de una persona tanto en negativo (a partir de la naturaleza del mensaje y del hecho) como en positivo.

Por tanto, el efecto Pigmalión refleja cómo de vulnerables podemos llegar a ser los seres humanos, también los adultos, ante el efecto de las expectativas negativas si son repetidas y se interiorizan como una verdad. Por tanto, también lo son en el niño. En El Blog Infantil te animamos a observar esta circunstancia desde la perspectiva positiva de las expectativas altas pero realistas.


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