La Clamidia puede ser una causa de infertilidad
Pocos son los que conocen esta enfermedad de transmisión sexual y sus fatales consecuencias en la fertilidad, tanto femenina como masculina. La clamidia es una enfermedad de origen bacteriano y es muy difícil de detectar ya que, en la mayoría de los casos no presenta síntomas.
Como toda enfermedad de transmisión sexual se adquiere tras la práctica del sexo sin protección, también existe es susceptible al sexo oral o a los besos. Si una mujer embarazada que posee la enfermedad tiene un parto natural, es decir vaginal, lo más probable es que se lo transmita al recién nacido. Los pocos síntomas que podemos experimentar son aumento del flujo, hemorragias o dolores en el bajo vientre. Mientras que los hombres sufren escozor al orinar. No hay un tiempo determinado para que aparezcan los síntomas, de hecho en algunos casos ni siquiera aparecen.
Si no se detecta a tiempo puede tener graves consecuencias. La bacteria se adhiere en los genitales internos en forma de telaraña, creando una serie de tumoraciones que impiden el paso del óvulo fecundado por las trompas. En una gran mayoría de casos tratados sobre infertilidad, se ha descubierto que este ha sido el origen de la incapacidad para tener niños. Además de problemas en la concepción podemos encontrarnos con otros de diversa índole: inflamaciones, dolores crónicos o enfermedades renales.
Una vez descubierta la causa debe ser tratada con antibióticos, importante que lo tomen los dos miembros de la pareja ya que se podría producir el ‘efecto rebote’ e ir transmitiéndola ,mutuamente, en una cadena sin fin. Pero si la causa de la esterilidad es ésta, puede ser reversible. Se trata de una operación quirúrgica en la que se extirparán todos esos tumores que impiden la fecundación. Está demostrado que, entre un 20 y un 60 por ciento de las mujeres sometidas hasta operación, pueden tener hijos con absoluta normalidad.
Vía | Ser Padres




