13 marzo 2010 Actualidad, Educación, Opinión, Webs

El Defensor del Menor recomienda a los padres crearse un perfil en Tuenti
Tuenti es una red social para jóvenes al estilo de Facebook. Sólo se puede acceder mediante invitación y en principio hay una edad mínima para participar. Pero estas dos últimas condiciones son fáciles de esquivar, la edad es fácil cambiarla y las invitaciones las encuentras con facilidad en Google. Los participantes son cada vez más jóvenes y para ellos es casi una obligación social tener su cuenta en esta red.

Arturo Canalda, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, anima a los padres a tener un perfil en Tuenti para controlar a sus hijos, como él mismo ha reconocido hacer. Según Canalda sus hijos le tienen agregado como amigo sin saber quien es. Tiene una amplia lista de chicos agregados y ninguno le conoce. Esto es lo primero que debería alertarnos sobre la seguridad de estas redes sociales. Los niños comparten datos con desconocidos sólo porque los amigos de mis amigos son mis amigos.

El Defensor del Menor dice que es una forma de ejercer la patria potestad en el mundo virtual. Entiende que su decisión de crear una cuenta con una identidad falsa puede ser controvertida. Pero explica que “No participo jamás en las conversaciones que tienen mis hijos, estoy exclusivamente como espectador y me doy cuenta de que suben información ‘por un tubo’ tanto ellos como sus amigos, información que puede ser accesible a personas como yo, que soy un amigo que nadie conoce pero que todos conocen como amigo”.

Si sus hijos le tienen agregado pueden tener a otros adultos que se hacen pasar por chicos y cuyas intenciones son distintas. Lo primero que hacen los niños en Tuenti es poner en su perfil el colegio en el que estudian, su nombre completo y después suben una foto. En ese momento ya han dejado de ser anónimos. Pero el peligro de internet no son sólo los pederastas, también lo es el ciberbullying, en que el acoso escolar persigue al niño también fuera del aula.

La mayoría de los padres creen que sus hijos están suficientemente educados para saber los riesgos de compartir información privada o imagenes. Y sin embargo también son mayoría los engañados. No siempre son los hijos de los demás los que acosan, hacen comentarios fuera de tono o se fotografían en situaciones que sonrojarían a Miriam Sánchez. Y los pequeños acosados tampoco suelen contarlo a sus padres.

Canalda anima a los padres a tomar precauciones, además de controlar lo que hacen considera conveniente tener una cuenta de correo familiar que gestione un adulto y poner los filtros necesarios en los ordenadores. Según vayan creciendo los niños se les puede ir dando más libertad. Y siempre intentando enseñarles a usar bien los recursos que tienen a su disposición.

Vía | El Mundo

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