1 marzo 2017 Crecimiento

Una costumbre que denota nervios

Algunos niños tienen la costumbre de morderse las uñas, hoy queremos contarte cuáles son los motivos que generan esta acción y cómo podrás conseguir que dejen de hacerlo.

Frente a situaciones estresantes, el aburrimiento o cuando se tiene temor los niños pueden tomar la costumbre de morderse las uñas, también puede suceder que se balanceo, se rasque la cabeza, se chupe el pelo. Este tipo de acción puede volverse más frecuente a medida se van acostumbrando a hacerlo.

De hecho, la costumbre de morderse las uñas puede seguir hasta la vida adulta, volviéndose algo no muy agradable ni higiénico.

Existen diferentes razones por las cuales los pequeños pueden adquirir la mala costumbre de morderse las uñas. Si bien lo que más puede preocupar es el aspecto estético la verdad es que esta conducta nos puede develar algo vinculado con su continuo estado de nerviosismo.

Con respecto a la parte estética podemos decir que tener las uñas mordidas es un claro marcador de su personalidad y carácter y no quedan para nada bonitas. Además, una uña que siempre es mordida, al estar en contacto con la saliva crecerá mucho más débil y frágil.

Existen diferentes razones por las cuales los pequeños pueden adquirir la mala costumbre de morderse las uñas.

Muchos niños que se muerden las uñas terminarán teniendo heridas en torno a ellas, estas heridas son dolorosas y se pueden llegar a infectar, con todo lo que esto acarrea.

Otro aspecto importante que se tiene que tener en cuenta es que debajo de las uñas se va depositando suciedad, los niños juegan, tocan cosas, comen con las manos y, al comerse las uñas, también se estará comiendo las bacterias, incluso si han tocado tierra podrán comer los huevos de las lombrices que ahí se encuentran. Por esa razón es común ver que los niños que se muerden las uñas tienen mayores posibilidades de tener lombrices o parásitos.

Qué hacer para que no se muerdan las uñas

Morderse las uñas es un indicio de cierto carácter y personalidad, pero debemos tomar cartas en el asunto para evitar que esta conducta no dure para siempre. Una manera práctica para evitar la conducta es cubrir sus uñas de manera que no estén accesibles todo el tiempo. Si bien esta es una solución a corto plazo puede resultar efectiva, mientras tenemos que trabajar para revertir la conducta, algo que podrá demorar más tiempo.

Si el niño ya es grande se deberá hablar con él y explicarle las razones por las cuáles no está bien que se muerdan las uñas, y proponerles el sistema de cubrir sus uñas, los resultados pueden ser buenos si está de acuerdo. Si es más pequeño le deberemos decir que la morderse las uñas se estará lastimando y, por eso, debemos ponerle tiritas para que no lo haga más.

Este sistema consiste en usar tiritas de esparadrapo o tela adherente para sujetar vendajes que cubrirán las uñas. Este tipo de cinta no es fácil de quitar, por eso las uñas estarán fuera del alcance. Es necesario cambiar las vendas una o dos veces al día. Se deberá dejar tanto de noche como de día Sólo se las quitarás en el momento del baño y se las colocarás después

Sigue la rutina un par de semanas, después de este tiempo ya se habrá perdido la costumbre de morderse las uñas si está nervioso.

Otra excelente alternativa es buscar un sistema que permita bajar la ansiedad.

Vía | Mi pediatra online
Foto | Pixabay – Lonsain claire

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