2 septiembre 2017 Alimentación

alimentos ricos fluor

La alimentación de nuestros niños es fundamental para que crezcan sanos y sin complicaciones de salud. Precisamente en los últimos tiempos, una de las grandes preocupaciones, a nivel mundial, es el exceso de peso en la infancia. El sedentarismo y los malos hábitos alimenticios, han hecho que nuestros pequeños se conviertan en víctimas de un grave problema llamado obesidad.

Además de animarles a practicar algo de ejercicio, es fundamental que les enseñemos a comer, distinguir entre los alimentos más adecuados y beneficiosos y limitar el uso de aquellos que perjudican a su salud. Una alimentación equilibrada es lo más recomendable. Pero ¿sabemos cuáles son los alimentos más adecuados? Hoy vamos a hacer un repaso de aquellos que contienen un nutriente fundamental: el flúor.

Los alimentos con mayor cantidad de flúor

El flúor es un mineral necesario para el organismo humano. Sus niveles deben ser similares a los del hierro. La forma en la que nuestro cuerpo lo recibe es a través de la alimentación. Por eso es importante conocer cuáles son esos alimentos que mayor cantidad de flúor nos aportan y que no deben faltar en nuestra dieta.

Los alimentos que son ricos en flúor y que no deben faltar en la dieta de nuestros niños son: sardina, salmón, bacalao, marisco, pollo, gelatina, lechuga, espinacas, patata, naranja, cebolla y cereales integrales.

dientes infantiles

Formación y protección de los dientes y los huesos

El flúor ayuda a proteger los dientes contra la caries, de hecho se ha comprobado que es el único nutriente que crea una barrera contra los ácidos, consiguiendo convertirlos en más resistentes contra los agentes externos y, por lo tanto, prevenir las caries. Pero también para los niños es fundamental en la formación, no sólo de los dientes de leche, sino también en la de sus huesos, además de mantenerlos perfectamente sanos durante todo el crecimiento.

Del mismo modo que pasa con otros minerales, como el hierro, es necesario mantenerlo a los niveles adecuados. Según los expertos, la cantidad ideal que debe ingerir un niño es de 0’5 miligramos al día, cuando tiene un año, hasta los 2’5 al cumplir los 14 años. Si los niveles están bajos, tendremos más problemas dentales y debilidad ósea. Pero tan malo es no llegar como sobrepasarse ya que los efectos serían los mismos que los de una intoxicación que podría convertirse en crónica. También aparecen otras complicaciones como mala formación en los huesos y problemas renales.

Vía | Salood
Fotos | Contigo salud yZeninfantil

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