Por fin ya estamos llegando a la recta final del mes y pronto llegará una de las fiestas favoritas de los niños: Halloween. Aunque en nuestro país está todavía muy reciente, son muchos los peques que ya se han aficionado a meterse, de pleno, en este mundillo de miedo y terror en el que los disfraces son los grandes reyes.
Esta puede ser la semana perfecta para que los peques se lancen a la aventura de los libros cuyo ingrediente principal es el miedo y los personajes terroríficos. El próximo fin de semana se celebra Halloween, y seguro que les viene estupendamente aprenderse alguna de esas historias terribles para poder compartirla con los amigos en una noche tan especial.
¿Sabes? según la tradición celta (origen de una festividad importada por los irlandeses a Estados Unidos), la noche de los muertos (Samhain) servía para abrir simbólicamente las puertas que separan el mundo de los muertos y el de los vivos; y estos últimos dejaban preparada afuera de las casa comida para los primeros. Es una explicación muy simplista para que se entienda que está bien mantener la esencia de la festividad, pero que sepamos que las golosinas que nuestros niños piden, no son más que un invento de la modernidad, aunque las cestas en forma de calabaza, también tienen una explicación que ahora me voy a ahorrar.
Si quieres disfrutar de un buen Halloween es importante que todo lo tengas bien organizado. El disfraz, un menú terrorífico y algún que otro cuento de terror, pueden ser ingredientes perfectos para una noche de lo más divertida, pero ¿qué te parece si, además, convertimos nuestra casa en un auténtico pasaje de terror? A los niños les encantará participar en la decoración, así que lo mejor será que aproveches las ideas que te vamos dando.
Halloween está a la vuelta de la esquina y ya debemos ir pensando y ultimando los detalles que nos acompañarán esa noche tan especial. Uno de esos ingredientes, y que siempre resulta divertido, tanto preparándolos como disfrutándolos, es la decoración. Murciélagos, fantasmas, brujas o calabazas inundan las casas que, de repente se convierten en auténticos pasajes de terror.
Ya quedan pocos días para que se celebre una de las fiestas más apetecibles y divertidas del año. Halloween llega a nuestras vidas como un huracán de terror, mezclado con alegría y con muchísima creatividad. Así que con estos ingredientes no es extraño que los peques sean los que más esperan su llegada. Momento en el que nosotras ya vamos a ir haciendo acopio de ideas, ingredientes y sorpresas.