13 julio 2015 Alimentación, Salud

alimentos de verano para niños

Es normal que en los meses de calor nuestros niños se sientan un tanto desganados. Los platos calientes no les apetecen y es tan el sopor que casi sólo acuden a la comida cuando el hambre les acucia totalmente. A pesar de ello, y de que también lo sufrimos los adultos, es importante no descuidar ni un segundo su alimentación. Mantener el mismo equilibrio en los nutrientes es fundamental.

Pero ¿cómo podemos conseguir que coman de todo sin que el calor sofocante haga mella a la hora de la comida? Bastará con adaptar nuestras recetas a esta nueva estación y así conseguir que no peligre su estabilidad alimentaria. ¿Quieres saber cómo hacerlo?

  • Sin duda las frutas serán nuestras mejores aliadas durante estos meses. Sobre todo porque las de temporada encantan a los pequeños. Melón, sandía, melocotón, nectarinas, ciruelas… Están riquísimas frescas, cortadas en dados o, incluso, haciéndolas en zumo, batidos solas o con leche. Siempre son el complemento ideal para una buena comida.
  • Las verduras tampoco hay que descuidarlas. Podemos hacer purés para tomarlos fresquitos, tipo gazpacho o adoptar la misma idea que con las frutas y hacerles batidos. También se aceptan muy bien los pistos o como guarnición acompañado las carnes y pescados. Ensaladas mezcladas con otros alimentos como queso o jamón york, pueden ser estupendo para disfrazar la verdura.
  • Las carnes y los pescados no deben faltar, así que las podemos preparar a la brasa o a la plancha. Hamburguesas hechas en casa, filetes de pollo o un filete de ternera o cerdo empanado pueden ser ideales, incluso para llevar a la playa o piscina. Del mismo modo los pescados que podemos acompañarlos con salsas ligeras hechas con verduras frescas, mayonesas o tomate natural.
  • Las legumbres tampoco pueden faltar en nuestra dieta veraniega, pero ¿cómo prepararlas sin caldo? Una vez cocidas están riquísimas en ensalada, mezcladas con atún, con queso fresco, trocitos de jamón york, patata cocida, huevo duro…
  • No olvidar, tampoco, los huevos. Siempre, mejor, que estén bien cocinados para evitar intoxicaciones por el calor.
  • Los lácteos siguen teniendo que estar presentes. Si no le apetece la leche caliente, sírvesela fría, en batido, o, incluso, queso, yogures, requesón o helados elaborados con leche.

Foto | Pixabay – Digihanger

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