11 agosto 2017 Educación

Puntos para elegir el mejor deporte

En la siguiente entrada te contaremos cuáles son los mejores deportes que pueden practicar los niños con autismo. Un punto clave es saber que la mejor opción será la que a él más le guste y en la que pueda sobresalir.

A pesar de ellos tenemos que tener en cuenta que el autismo interfiere en las habilidades sociales y en la comunicación. Por esa razón, los deportes en equipo podrían ser más difíciles para ellos, por su parte, los deportes individuales podrían ser la mejor alternativa.

Uno de los deportes más recomendables es la natación. Este deporte es muy bueno para todos los niños. Aquellos que tienen problemas de coordinación para manejar un balón podría realizar los movimientos básicos y jugar en el agua. No existe ningún motivo para que un niño con autismo no practique natación.

Los deportes individuales podrían ser la mejor alternativa.

Otra buena actividad será montar a caballo. Sabemos que no es un deporte que sea accesible para todos por sus costos, pero si se tiene la posibilidad es una excelente opción para que los niños practiquen algún deporte. Esta actividad, además de ser considerado como un deporte también es considerada como parte de su terapia (hipoterapia), son muchos los niños con autismo que pueden comunicarse con mayor facilidad con los animales que con las personas. Por esa razón muchos niños autistas tienen éxito en el mundo de la equitación.

Atletismo y autismo

Cuando los niños son pequeños muchos padres consideran que los mejores deportes son los que se practican en grupo, por ejemplo, el fútbol. Pero no siempre esto tiene que ser así, existen muchos deportes individuales que son muy buenos y enriquecedores. En el caso de los niños con autismo el atletismo podría ser una muy buena alternativa.

Las pruebas que se realizan en pista no necesitan de muchas habilidades por parte de los niños, es muy importante para ellos ya que podrán destacarse y sentirse muy valorados.

El senderismo les podrá brindar toda la tranquilidad que implica estar en contacto con la naturaleza, así los niños podrán realizar una actividad física sin sentir la presión de la competencia, liberándolo del estrés. El senderismo se puede hacer de manera individual o grupal.

Y, por último, nos referiremos a los beneficios que le puede aportar el boliche a los niños. Si bien se realiza en ámbitos que podrían resultar bastante ruidosos los bolos o boliche podría ser un deporte para los niños con autismo. La ventaja es que se realiza por medio de la repetición, se tira la bola un par de veces y se sientan. Además es una actividad que permitirá contactarlos con eventos sociales.

Sabemos que uno de los mayores problemas se puede ocasionar al tratar de entender la esencia de cada juego o deporte en particular, llegar a entender la estrategia o la forma de jugar limpio. Si quieres que tu pequeño con autismo practique algún deporte podría comenzar a jugar juntos, así se estará poniendo los cimientos para la realización de diferentes actividades físicas como actividades sociales.

Vía | Autismo diario
Foto | Pixabay – Sharonang

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