E. Punset: Invertimos más en un coche que en un hijo
El otro día tomando un café inesperado con mi amigo Manolo, empezamos a reflexionar sobre la sociedad que estamos creando y de cómo se educa, consciente e inconscientemente, a los niños de hoy en día (ambos tenemos hijos). Un tema complejo teniendo en cuenta lo ocupados que estamos los padres y todo lo que rodea a los pequeños. Cosas que a veces podemos controlar, otras que no tanto y otras que erróneamente dejamos de lado.
Él opina que la amplia mayoría de los padres lo hace bien y se encarga de sus hijos de la mejor manera posible (aunque sigue un razonamiento más complejo). Yo soy más pesimista y considero que no hacemos todos los esfuerzos que pudiéramos. Siempre se puede hacer algo más, pero hay que ser muy valiente, priorizar y muchas veces dejar de ganar en otro aspecto de tu vida para poder invertir en tus hijos, y no hablo solo de dinero. Por desgracia, muchos padres ni siquiera se lo plantean.
Casualmente, el magnífico pensador Eduard Punset acaba de reflexionar sobre ese mismo asunto y lanza unas aseveraciones que cuando menos te hacen pensar sobre la educación emocional que le estamos dando a nuestros hijos.
Para él, los pequeños son verdaderos departamentos de Investigación y Desarrollo que no podemos dejar a su suerte, sino que tenemos que conducir con sumo cuidado para que sean capaces de aprender y asimilar unos valores importantes en la vida. Decía Pitágoras algo que viene a cuento: “Educad a los niños y no tendréis que castigar a los hombres”.
Palabras cargadas de sentimiento y sentido, tiempo de calidad entregado y un buen ejemplo de vida pueden ayudar a nuestros hijos en su desarrollo y crecimiento, más que regalos caros, actividades extra escolares y escuelas de lujo en las que puedan aprender muchos idiomas.
Punset concluye en su artículo con una reflexión que suscribo palabra a palabra: «Tenemos que cuidar muchísimo más de lo que hemos querido o sabido hacer el aprendizaje emocional de los niños y no solo, como ha ocurrido hasta ahora, el aprendizaje cognitivo o académico. Hasta los siete años, los niños son el mejor ejemplo de un departamento de I+D con gastos pagados, que no podemos abandonar a su suerte si queremos sobrevivir».
Vía | Eduard Punset
Crecimiento Educación Psicología #calidad #ejemplo #emocional #filosofia #inversion
10 ideas de regalos educativos para niños pequeños en Navidad 2025 que realmente fomentan su desarrollo
¿Tu bebe necesita un andador? Te damos algunos consejos
Campamentos de surf para niños en Galicia durante el verano