27 febrero 2012 Entretenimiento, Manualidades

Hecho con una botella y fieltro

Si tus hijos ya tienen su propia bisutería, esta manualidad es ideal para niñas o niños a partir de seis o siete años. Igual puede servirnos de joyero como de guarda-secretos. Se trata de una manualidad para conseguir un joyero que será único, puesto que se puede decorar de mil maneras diferentes.

Para esta actividad necesitaremos: fieltro del color que más nos guste, pegamento, un cordel, tijeras y elementos decorativos al gusto (lentejuelas, botones, plumas, abalorios…etc). Los niños necesitarán la ayuda de un adulto para el primer paso de la manualidad: cortar el fondo de una botella de plástico. Según lo grande que queramos nuestro joyero, utilizaremos una botella más o menos pequeña.

Tomamos la medida de fieltro necesaria recubriendo la base de la botella y dejando una altura que sobresalga unos 15 centímetros. Con la medida tomada doblamos el fieltro como si fuese un acordeón y recortamos hasta llegar al borde de la base para conseguir seis pétalos. Las puntas del pétalo pueden redondearse o recortar de la manera que más nos guste, en la foto han utilizado unas tijeras dentadas para conseguir un efecto en punta.

Pegamos el fieltro a la base de plástico y procedemos a hacer unos pequeños agujeritos a los pétalos por donde pasaremos el cordel. Pasamos el cordel uniendo los pétalos. En un pétalo pasaremos el cordel por delante y en el siguiente por detrás hasta llegar al último. De esta manera, para cerrar el joyero sólo tendremos que tirar del cordel. Por último, decoramos el joyero con todos los adornos elegidos.

Vía | Conmishijos

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