31 enero 2017 Salud

niños autistas y problemas digestivos

Desde Estados Unidos nos llega una nueva investigación médica en la que se asocian los problemas estomacales, el estrés y el autismo. Al parecer, los médicos han observando como los niños autistas presentan más problemas gástricos que lo que suele ser habitual. Hasta el momento no habían dado con la clave, que, al parecer, puede estar íntimamente ligada con el estrés.

Este informe nos llega desde el Centro Thompson de Autismo y Trastornos del Neurodesarrollo de la Universidad de Missouri-Columbia, Estados Unidos, y ha sido liderado por el doctor David Beversdorf, después de estudiar a 120 niños con autismo y a sus padres.

El estrés podría ser una causa importante de los problemas digestivos en los autistas

Desde hacía tiempo que el doctor Beversdorf, había observado que un gran número de sus pacientes autistas, presentaban, de forma sistemática, problemas relacionados con el sistema digestivo. Gastroenteritis, dolor de vientre o estreñimiento eran las más habituales. La solución era ofrecerles un tratamiento para calmar las molestias, sin darse cuenta que aparecían, de nuevo, pasado un tiempo. La idea de que el estrés podría estar implicado le llevó a realizar un estudio entre niños autistas.

El estrés es uno de los trastornos que vienen asociados a aquellos niños que son diagnosticados como autistas. Ante una situación de nerviosismo o simple desconcierto, estos niños se muestran mucho más angustiados que el resto, liberando en mayor cantidad la hormona conocida como cortisol, hormona asociada al estrés.

niño con estrés

La hormona cortisol parece ser la culpable

Para realizar esta investigación, los científicos tomaron como muestra a 120 niños que habían sido diagnosticados como autistas. Los padres dieron la información necesaria sobre aquellos problemas gastrointestinales que habían padecido en los últimos tiempos. Del total, 51 niños tenían, de forma habitual esos problemas, y 69 no.

A todos ellos se les sometió a una prueba de estrés durante 30 segundos. Para poder medir la intensidad del estrés, se les tomó una muestra de saliva antes y después de la prueba. De esta forma se pudo comprobar que, tras esta situación de extremo nerviosismo, los niveles de cortisol aumentaban de forma considerable.

El cortisol es la hormona que va asociada a los niveles de estrés y se presentaban en mayores niveles en aquellos niños que padecían problemas estomacales. Por lo tanto la conclusión era clara y contudente: “Existe una relación entre un aumento de la respuesta del cortisol al estrés y estos síntomas”.

Vía | Medline Plus
Fotos | Embarazo actual y La prensa

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