13 junio 2013 Actualidad, Crecimiento, Educación

Los padres animan a sus hijos a experimentar para estar mejor preparados para el futuro

Las madres y los padres españoles consideran que dejar experimentar a los niños es una práctica esencial en el proceso de aprendizaje y que la creatividad es un factor que les ayuda a desarrollar su inteligencia. Ésta es una de las principales conclusiones recogidas en el estudio “KH7 Niños y Experimentación”, una investigación científica pionera realizada en base a más de 1.600 encuestas, cuyos resultados han sido valorados por un equipo de sociólogos y educadores por encargo de la empresa KH LLOREDA, fabricante español de limpiadores de cocina y quitamanchas y presentado este pasado día 10 de junio.

La investigación corrobora que el 98% de los padres creen que experimentar ayuda en el aprendizaje y la destacan como una de las tres principales prácticas en la educación de sus hijos: enseñar normas (74%), asumir responsabilidades (68%) y fomentar la experimentación (51%).


De entre las actividades ligadas al conocimiento como experimentar, leer, crear, jugar o memorizar, los padres afirman que la que mejor define el aprendizaje es la experimentación, en un 30% de los casos. Memorizar es una de las menos valorada, ya que sólo la escogen un 5% de los padres encuestados. La investigación “KH7 Niños y Experimentación” también pone de manifiesto que para el 64% de los padres, la creatividad es útil para desarrollar la potencialidad de los niños y para el 35% que se puede aplicar para desempeñar cualquier profesión, no sólo para llevar a cabo una actividad artística. Creatividad, en un contexto como el actual, se asimila a la capacidad emprendedora y a las habilidades que ayudan a hacer frente a situaciones no previstas.

Sin embargo, estas afirmaciones no tienen el mismo significado en toda España ya que hay diferencias por comunidades autónomas. Los españoles que más dejan experimentar a sus hijos son los madrileños (un 6,46 sobre una puntuación máxima de 10), seguidos de riojanos, aragoneses, navarros y cántabros. En las últimas posiciones, aparecen los residentes en las Baleares, extremeños y murcianos (estos últimos registrando un 5,9 sobre 10). En cuanto a sexos, tampoco el comportamiento es igual entre mujeres y hombres. Las madres permiten a sus hijos experimentar más que lo que lo hacen los padres (un 6,42 frente a un 5,97).

Los padres animan a sus hijos a experimentar para estar mejor preparados para el futuro

En relación a si la creatividad es un atributo innato o aprendido, el 63% considera que es más innata que aprendida, por lo que es probable que la mayoría de los padres dejen que ésta se produzca sin fomentarla. En el estudio “KH7 Niños y Experimentación” también destaca la preocupación de los padres por inculcar a los niños la importancia de ir aseados (en un 83,2% de los casos) y de tener cuidado de su ropa para que no se deteriore (en un 80% de los encuestados). Esto se traduce no sólo en dar valor a la imagen proyectada (tener aspecto pulcro) sino en aplicar una política de gasto conservadora (para que el niño aprenda el valor de las cosas).

Pese a la importancia que los padres dan a la experimentación, el 70% no permite a los niños jugar libremente sin la supervisión de un adulto, y por lo tanto lo sobreprotege. En esta dicotomía, la mitad de los padres encuestados se reconocieron más controladores de lo que sus padres lo fueron con ellos, aunque se ven a sí mismos bastante creativos. En una escala de 0 a 10 se auto conceptúan con un 6. Según los expertos, los niños deben ser responsables y libres para conseguir sus logros y por tanto el equilibrio entre el control y la experimentación es la mejor fórmula para su desarrollo intelectual.

Los padres animan a sus hijos a experimentar para estar mejor preparados para el futuroLas actividades relacionadas con la experimentación que los padres más frecuentemente permiten realizar a sus hijos es la práctica deportiva (82%), jugar en el parque (63%), jugar con aparatos electrónicos sencillos (60%) y pintar en papel (56%). Otras actividades como cocinar (32%), pintar con las manos (31%) o experimentar con líquidos (20%) se autoriza en menor medida ya que se considera peligroso o con alto riesgo de manchar. Los padres siguen prestando atención a las manchas ya que 7 de cada 10 familias dicen que les preocupa ver sucia la ropa de sus hijos. Sólo el 29% dice que no les importa. En este sentido, son los hombres los que más preocupados están, el 77% frente al 65% de las mujeres encuestadas.

A nivel estadístico, el estudio “KH7 Niños y Experimentación” confirma que las familias españolas que están más pendientes de las manchas son también las que menos actividades de experimentación permiten desarrollar a sus hijos. De ello se deduce que la exageración en la sobreprotección de los niños frente a las manchas es un freno en el libre y completo desarrollo de sus capacidades cognitivas.

Más información | KH-7

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