Equinoterapia: beneficios terapeúticos de los caballos
Ayer hablabamos de terapia con delfines y hoy de algo similar pero en tierra, la equinoterapia. Es una técnica que utiliza al caballo como instrumento terapéutico. Consiste en aprovechar los movimientos del caballo para estimular los músculos y articulaciones. El contacto con estos animales mejora facetas terapeúticas a nivel cognitivo, comunicativo y de personalidad.
Recientemente se ha presentado el libro «El niño de los caballos» de Rupert Isaacson. El autor es el padre de un niño diagnosticado de autismo a los tres años. En su empeño por buscar una terapia eficaz, recorre Mongolia con su hijo, de chamán en chamán. Isaacson reconoce que ni la equinoterapia ni ninguna otra terapia conocida, cura el autismo. Sin embargo, el contacto con los caballos mejora algunos síntomas, su niño ha logrado mejorar su incontinencia urinaria, su capacidad para hacer amigos, y ha rebajado las rabietas inexplicables que sufría.
Los movimientos del jinete a caballo son muy similares a los de una persona caminado. Los movimientos rítmicos del caballo estimulan física y neurológicamente todo el cuerpo. Además este proceso estimula la producción de endorfinas y permite que el cerebro identifique los músculos, miembros, etc. manadandoles instrucciones y favoreciendo el proceso de habilitación neuro-muscular. En la mayoría de los casos el sistema nervioso no había reconocido las partes del cuerpo. En caso de daño neurológico, la estimulación con caballos propicia y fortalece la plasticidad cerebral. La equitación favorece la generación de procesos mentales, como la fijación de la atención, los mecanismos conscientes, las habilidades cognitivas finas, las que tienen que ver con la relación social y las que controlan la voluntad. La equinoterapia favorece también la conducta de la familia hacia el paciente.
Dentro de la equinoterapia, la hipoterapia se refiere al tratamiento de pacientes que no pueden ejercer ninguna acción sobre el caballo. Está indicada para niños y adultos con espína bífida, distrofia muscular y otras discapacidades físicas, además de los que tienen discapacidades psicológico cognitivas, como Sindrome de Down o autismo.
En España hay varios centros que practican la equinoterapia, algunos de ellos son asociaciones sin ánimo de lucro.
Rowan, el protagonista de «El niño de los caballos», tiene ahora 7 años y aún es autista, pero según su padre, está empezando a escribir alguna historia, e incluso a hacer alguna grabación de vídeo con una pequeña cámara de juguete.
Vía | El Mundo
Más información | Asociación Equinoterapia Ismael Pinto
Foto | En cuentos




