Técnicas de relajación para niños de 3 a 12 años

Técnicas de relajación para niños de 3 a 12 años

Escrito por: Sacra    10 diciembre 2017     Sin comentarios     4 minutos

Existen distintas técnicas para dominar los ataques de ira y enfado de nuestros niños con algunos ejercicios con los que, además, se divertirán.

En algún momento de nuestra experiencia como padres, hemos tenido que enfrentarnos a una situación de rabia, pataleta o desenfrenado estrés con nuestro hijo. Esos ataques de excesiva energía es necesario canalizarlos con el fin de conseguir una buena convivencia y, al mismo tiempo, educarle en la tranquilidad y la mesura de sus instintos.

Dar explicaciones a través de las palabras, incluso aunque ya las entiendan, no es fácil, así que lo mejor será poner en práctica algunos ejercicios que, tomados como un juego, les ayuden a la relajación. Dependiendo de su edad, así será necesario emplear unas técnicas u otras, de nuestra constancia y paciencia dependerá, también, parte del éxito.

Técnicas de relajación para niños de 3 a 7 años

A partir de los 3 años los niños ya dejan de ser bebés y atienden mejor a nuestras sugerencias, nos escuchan y entienden las órdenes que les vamos marcando, por lo tanto se vuelven más participativos a la hora de realizar los ejercicios que les vayamos marcando. Algunos de los que mejor se adaptan a este periodo son:

  • El globo. Hacemos que los niños se imaginen que son un globo. Nosotros somos un inflador imaginario que va inflando sus pulmones y estómago de aire. Después deben ir soltándolo poco a poco hasta quedarse totalmente vacíos.
  • La tortuga. Han de imaginarse que son una tortuga y se colocan el en suelo, boca abajo, simulando la postura de este animal. Iremos marcando la puesta del sol y como el animal va escondiendo, poco a poco, sus patitas para esconderlas en el caparazón. Después volverá salir el sol y, en sentido inverso, sacará sus brazos y piernas para despertar.
  • El árbol. Vamos a convertir a cada niño en una semilla. Una semilla pequeña que queda depositada en la tierra. Nosotros somos el jardinero que la riega. Poco a poco esa semilla va creciendo y de ella salen ramas, primero pequeñas y luego muy grandes, hasta convertirse en un gran árbol. Después haremos la operación inversa. El árbol grande se vuelve a convertir en semilla.
  • La hormiga. Los niños se convierten en pequeñas hormigas en los que sus pies y brazos son muy pequeñitos y se mueven de forma lenta. Poco a poco, iremos pidiéndole que sus miembros se relajen, expandiéndose poco a poco, hasta ir generando un nuevo animal.

niña pintando mandalas

Técnicas de relajación para niños de 7 a 9 años

A estas edades nuestros niños ya son más conscientes de su cuerpo y, también, de sus emociones, por lo tanto las instrucciones que les vayamos dando les van a llegar de una forma más directa, siempre sin olvidar esa parte lúdica y divertida que todo niño necesita.

  • Colorear mandalas. Canalizar la creatividad, dejar volar la imaginación y, sobre todo, conseguir que su mente se concentre en una actividad, es algo que esta técnica consigue a la perfección. Puedes encontrar muchas imágenes para descargar en Internet, pon a su disposición algunos lápices de colores y conseguirás convertir a tu niño en un estupendo artista de lo más relajado.
  • El muñeco de trapo. El niño deja de ser un niño para convertirse en un robot. Anda rígido y con una estructura sólida. Pero, poco a poco, ese cuerpo de metal se va desmoronando, y relajando, hasta convertirse en un muñeco de trapo. Apenas puede mover sus extremidades y tenemos que ayudarle para poder levantarse.
  • Mindfulness. Esta técnica también es conocida como la Atención Consciente o Plena, para ello buscaremos algún audio que nos vaya guiando y, sentados en el suelo, nos dejaremos llevar. En esta etapa los niños ya son conscientes de muchas cosas que genera su universo emocional.

niño feliz y relajado

Técnicas de relajación para niños de 9 a 12 años

A esta edad nuestro niño ya es totalmente consciente de las instrucciones que le vamos marcando para sentirse más tranquilo y relajado. Las técnicas anteriores nos siguen siendo útiles y podemos ir alternándolas con otras que ya nos van iniciando en la relajación más profunda. Llevarle a clases de yoga puede ser una buena forma de que hagan ejercicio, relajen su mente y amplíen esa conexión con el universo que les rodea.

Los ejercicios de relajación para los niños son muy beneficiosos: les ayuda a conciliar mejor el sueño, especialmente para aquellos que sufren algún tipo de trastorno; reducen la tensión muscular; mejoran la concentración y la memoria; y para aquellos que tienen explosiones de ira o rabietas continuadas, les ayuda a controlar la agresividad.

Vía | Guía infantil
Fotos | Gran pausa, Laura Podio y El blog de los pediatras


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