4 enero 2017 Educación, Psicología

valores y carta reyes magos

Generalmente la Navidad está enfocada como un tiempo de paz y armonía en el que la solidaridad y el amor hacia los demás se convierte en el verdadero mensaje. Sin embargo, y para nuestra desgracia, la época navideña, en la mayoría de los casos, es un tiempo de mercantilismo donde el consumo desproporcionado se impone como verdadero rey. Mesas abarrotadas de imposibles manjares, decoraciones titánicas o regalos millonarios, son algunos de esos elementos que dependen de una economía, a menudo, inexistente.

Dentro de esos parámetros consumistas nos encontramos con los niños y aquello que, por tradición, se les ofrece en estas fechas. Los Reyes Magos, la noche del 5 de enero, vienen cargados con aquellos deseos que los peques han pedido en sus mágicas cartas. Pero ¿sabías que si les ayudas a escribirla vas a estar educándole en valores?

Escribir la carta de los Reyes Magos en familia les anima a ser más solidarios

Según la psicóloga Gabriela Gómez, escribir la carta de los Reyes Magos en familia resulta ser un perfecto ejercicio para educar a nuestros hijos en esas materias cotidianas que, a menudo, nos cuesta tanto enseñar. La solidaridad, la generosidad o la paciencia, por ejemplo, pueden verse reflejadas en estos momentos en los que nuestra sociedad tanto necesita de seres humanos que fomenten sus valores.

Sentados junto a ellos, con la carta delante, vamos a animarles a que no sólo pidan bienes materiales, juguetes de moda o modernísimos aparatos tecnológicos, también podemos enseñarles a que, dentro del mundo de los deseos, se encuentran otras necesidades como la paz en el mundo, la cura de las enfermedades o la ayuda a los niños necesitados. Hacerles reflexionar antes de escribir la carta, puede ser un estupendo ejercicio para fomentar los valores dentro del núcleo familiar.

niños con regalos

Máximo cuatro regalos y ajustados a sus gustos

Según la doctora Gómez, los niños deberían recibir, como máximo, cuatro regalos y siempre aquellos que les llamen su atención y se ajusten a sus gustos. A menudo somos los padres los que nos empeñamos en que elijan aquello que nosotros deseamos, cuando en realidad sus preferencias sean otras.

Éste es el caso de las aptitudes sexistas, o cuando prevemos que nuestra niña quiere una muñeca o nuestro niño un camión. A poco que les observes, sabrás cuáles son sus preferencias o con aquellos juguetes que van a ser más felices. En cualquier caso, tampoco está de más, invitarles a que pidan algún libro, algún juego para fomentar sus habilidades manuales o mentales, e incluso aquellos que implican tener parte de responsabilidad. En este caso, los padres también deben implicarse en ello, enseñando a los niños que ser pacientes y constantes es importante para su crecimiento.

Vía | Cuatro
Fotos | Tu espacio joven y Con tu familia

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