20 abril 2017 Crecimiento

Una técnica para mejorar la concentración

El día de hoy te contaremos acerca de los beneficios que tiene la meditación en los niños. Las personas adultas frecuentemente suelen meditar con el fin de evitar el estrés, en el caso de los niños puede ser una excelente alternativa para incrementar la concentración y mejorar el aprendizaje.

La meditación tiene la ventaja de no discriminar edades, seco ni otros aspectos. Si los pequeños comienzan a meditar desde una edad temprana podrán conseguir un buen bienestar a largo plazo. Seguramente en un comienzo los niños podrán necesitar de un guía o instructor para aprender a meditar, los padres pueden ser estos guías.

Uno de los beneficios de la meditación es permitir equilibrar el interior, ayudando a conseguir una concentración, en el caso de los niños, especialmente en el área de aprendizaje. Cuando se realiza de manera correcta se volverá un buen entrenamiento de la mente que ayudará en la concentración, los resultados se verán en el proceso educativo.

Durante los primeros días lo ideal es realizar únicamente los ejercicios de respiración

Por otro lado, se sabe que la infancia es una etapa complicada a nivel psíquico, en esta etapa podrán aparecer miedos, incertidumbres, situaciones que podrán volverse adversas, puede ser difícil llegar a comprender las nociones adultas de unos conceptos como la violencia, guerras, etc. Gracias a la meditación se removerán las energías del cuerpo llegando a lograr que la mente se tranquilice, ayudando a que los miedos y la ansiedad desaparezcan, o disminuyan notablemente.

Cómo enseñarles a los niños a meditar

Seguramente en un comienzo los pequeños necesitarán la ayuda de un guía o instructor, si bien se suele pedir una asistencia especializada también podrán ser los padres quienes instruyan a los niños para iniciarse en la meditación, si tienes los conocimientos necesarios para hacerlo.

Deberán elegir un momento del día cuando no haya presiones de horarios ni apuros con las actividades cotidianas. Se tendrán que sentar en el piso, tomando una posición que les resulte cómoda, deberán cerrar los ojos y comenzar a respirar de manera tranquila, profunda y lentamente. Luego el adulto o guía comenzará a dar las instrucciones con una voz de bajo volumen y de forma calma. Se le indicará a los niños que inspiren, mantengan el aire en los pulmones y comiencen a exhalar lentamente.

La meditación es ideal para los niños

Durante los primeros días lo ideal es realizar únicamente los ejercicios de respiración, con el paso del tiempo esto se volverá un hábito saludable. Después se comenzarán a incorporar nuevas instrucciones para dejar la ira, abandonar los miedos y poder liberar la mente de pensamientos. Para conseguir buenos resultados se deberá guiar a los pequeños a situaciones de calma, visualizando paisajes.

No será necesario llenar el momento de la meditación de instrucciones, cuando el niño se haya acostumbrado se podrá dejar que se dejen llevar por sus sensaciones y pensamientos, pudiendo visualizar por su cuenta o, simplemente, enfocándose en su respiración. Cuando actúes como guía evita hablarles como si fueran adultos, emplea un lenguaje que sea claro y simple.

Vía | Cómo hacer para
Foto | Pixabay – Maxlkt / Pixabay – Devanath

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *