14 noviembre 2010 Actualidad, Entretenimiento, Juguetes y juegos

La moda de las pulseritas de silicona de colores con figuras
Desde el verano son muchos, no, mejor dicho muchísimos, los chavales de todos los rincones del mundo que llevan en sus muñecas unas curiosas pulseras. En realidad se tratan de gomas de silicona de colores con formas diversas. Las hay de animalitos de la granja y de la selva, las más populares; de objetos de princesas, de instrumentos musicales, de coches, de camiones, etcétera.

Las llevan casi todos los niños de los colegios desde los tres o cuatro añitos hasta los 12, 13, 14… pese a que están recomendadas a partir de los seis años. Se han convertido en objeto de colección e intercambio en los recreos. Por fortuna son de todos los colores y las llevan tanto niños como niñas, sino nuestro Gobierno ya lo estaría incluyendo en el protocolo de juegos a los que no se puede jugar en el patio del cole.

Los chicos quieren tener todos los colores y todos las formas, por ejemplo todos los animales. Los más pequeños pueden incluso aprender el nombre de algunos menos comunes, o repasar los colores. Después se las ponen en la muñeca y a seguir jugando. Nada que ver con las decenario.

También es cierto que luego te las encontrarás en los sitios más insospechados, alguna puede terminar en la lavadora porque estaba escondida en algún bolsillo, o si tienes hijos más pequeños, las pulseras irán directamente a la boca.

Lo cierto es que es una moda que ha acaparado todo el planeta de una manera muy rápida. Por supuesto, tiene sus defensores y sus detractores que sólo ven problemas de seguridad, de educación y de muchas más cosas. Como en todo, el sentido común, el buen criterio y la responsabilidad juegan un papel muy importante en los juegos de los chicos.

Las venden en todo tipo de comercios. En las antiguamente conocidas como tiendas de los veinte duros, en los chinos y hasta el los VIPS… En función del establecimiento en el que las compres te cuestan cincuenta céntimos de euro, un euro o 3,90 euros. Eso sí, también varía el número de pulseras que entran en cada bolsa o sobre, también según donde lo adquieras. Supongo que la calidad también será diferente.

Foto | De mamás y papás

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Comentarios

2 comentarios
  • edwin peñaranda

    Me parece muy buena esta redacción sobre las pulseras, en mi particular es una tontería asosiar unas pulseritas de animalitos y figuras inofensivas, con algún tipo de violencia es algo ridiculo, si por el contrario como tu explicas sirven hasta para el aprendizaje de los niños. un placer.

  • me gustaría que esas pulseras fueran mas atrevidas

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