17 julio 2010 Alimentación

receta para niños brocheta de fruta helada

Todos sabemos lo complicado que resulta, a veces, que los niños coman fruta. No en vano, en muchas ocasiones debemos inventarnos mil y una excusa para que mantengan su dieta en perfectas condiciones, abundando en alimentos ricos en vitaminas y con los que aportarle los nutrientes necesarios. Es por esto que, como siempre decimos, la imaginación obra milagros en casi todos los campos de la educación y enseñarlos a comer no va a ser menos.

Pero si durante todo el año es importantísimo poner en marcha nuestras dotes imaginativas para ofrecerles un buen menú a nuestros hijos, en verano esa tarea se simplifica ya que podemos disponer de ciertas artimañas para que resulte mucho más atractivo tanto al paladar como al impacto visual de nuestros platos. Además contamos con una gran variedad de frutas distintas en el mercado que, difícilmente, van a ser rechazadas.

Si hace unos días os presentábamos una divertida y rica receta de piruletas de fruta con sandía y melón, hoy os mostramos estas brochetas realizadas, sobre todo con frutas rojas y que, además vamos a presentarlas congeladas. Una alternativa al helado tradicional y que nos va a resultar mucho más sano. A los niños les va a encantar y nosotras vamos a saber que le estamos ofreciendo una merienda sana y con gran aporte vitamínico.

Ingredientes: Fresas, moras, arándanos, piña, durazno y un palo de madera o metal de los usados para las brochetas.

Modo de hacerlo:

  • La fruta de mayor tamaño la cortaremos en dados asegurándonos que no son excesivamente pequeños para no poderlos pinchar, ni muy grandes para que el niño no tenga dificultad al morderlos.
  • Así iremos pinchando los trozos de fruta según nos parezca, podemos ir combinándolas o, incluso, pedirle al propio niño que lo haga según su propio gusto. Algo a tener en cuenta es que los arándanos tienen una capacidad especial para pegarse, tanto al palo como a la fruta siguiente, con lo cual nos puede servir perfectamente para sujetar bien la brocheta poniendo uno en cada extremo, de este modo no aseguramos que no se van a mover.
  • Una vez hemos confeccionado la brocheta la introduciremos en el congelador. No es necesario tenerlos demasiado tiempo, con un par de horas será más que suficiente.

Vía | Fiestas y cumples

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