Masajes y mimos
Una de las muchas cosas que nuestros hijos deben lograr hacer en su primer año de vida es reconocerse a sí mismos. Saber que sus piernas, sus brazos y su cabeza son parte de ellos. Cuando le damos un masaje estamos ayudando a este fin.
Cuando tocamos su cuerpo lo que hacemos es favorecer a la identificación personal, como padres estamos reconociendo ese cuerpo en su totalidad, mediante nuestras manos y nuestra mirada y es ahí cuando nuestro hijo aprende a construir una identidad y una imagen corporal.
En esta etapa de su vida tendrá logros de movilidad muy importantes. Aprenderá a sentarse, a gatear, y quizás logre dar sus primeros pasos. Para que nuestro hijo cuente con la capacidad de desarrollar estas habilidades motoras debe tener una integración de las articulaciones, músculos, huesos y sistema nervioso. Un masaje completo de todo su cuerpito ayudará a que esta conjugación se pueda realizar y seguramente mucho antes de lo normal.
Mediante el masaje el bebé tendrá mayor sentido de su esquema corporal y se sentirá muy bien por el contacto físico con sus padres, adquiriendo seguridad, confianza y autonomía.
También, con un buen masaje podremos solucionar problemas pasajeros como, por ejemplo, un dolor provocado por gases, estreñimiento, y dificultades para dormirse.
Los padres que conozcan bien el cuerpo de su hijo aprenderán, mediante sus manos, a aliviar la zona afectada, brindando también un masaje en el resto del cuerpo para favorecer la circulación y la respiración. Pero no basta con masajearlo ni bien estén molestos, antes deben adquirir cierta practica, estar acostumbrados a ello y jamás intentarlo en contra de su voluntad.
Vía | Ahora Mamá
Foto | Flickr – Etolane
Consejos Desarrollo #alivio #circulación #estimulacion #masajes #mimos #respiracion


10 ideas de regalos educativos para niños pequeños en Navidad 2025 que realmente fomentan su desarrollo
¿Tu bebe necesita un andador? Te damos algunos consejos
Campamentos de surf para niños en Galicia durante el verano