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Lactancia

No deberíamos idealizar la cesárea y el biberón (II)

No deberíamos idealizar la cesárea y el biberón (II)
En la primera parte de este post he contado mi historia y porqué aunque me parece normal que algunas madres pensemos en la cesárea como la mejor opción, no lo es. Ahora quiero centrarme en la lactancia y en los motivos por los que, para algunas madres, el biberón parece la mejor opción tras una mala experiencia con la lactancia materna.

Respecto al biberón, en mi caso no tengo nada en contra, de hecho no siento la necesidad de amamantar a un bebé, seré una madre rara pero no me parece tierno sino un acto fisiológico. A mí ser madre no me quitó el pudor, aunque es cierto que tampoco tuve mucho tiempo para sentir otra cosa. Pero del mismo modo que el cuerpo está listo para dar a luz, también lo está para alimentar al bebé.

Para una madre con una mala experiencia en la lactancia, pensar en el biberón es un alivio. Pero nos olvidamos de que no aporta lo mismo que la leche materna, que es muy caro, que se tarda mucho en preparar, que te tienes que levantar de la cama para prepararlo o que necesitas mil cosas para salir de paseo. Tiene cosas muy buenas, papá participa desde el primer día, si es colaborador puedes descansar más y controlas mejor lo que come tu hijo. Aunque al bebé no le va a pasar nada por no mamar, creo sinceramente que la decisión tendríamos que tomarla con el bebé en brazos.

Lo que no voy a hacer es pasar ni un momento de angustia ni dejar llorar al bebé hasta que mame Puede que yo sea la primera sorprendida si el peque se engancha bien y en lugar de ser una lucha es un placer. Soy muy escéptica e iré al hospital con mi bibe preparado, pero le daré una oportunidad a la naturaleza. Ahora se que la leche artificial no le perjudicará y no voy a tener ningún problema en darle un biberón e incluso en cederle el honor del primero a su padre, si así lo quiere.

Respecto al parto, tengo tanto miedo como cualquier primeriza. La posibilidad de una segunda cesárea, no voy a mentir, no me desagrada, pero hay que ser racional y no deja de ser una intervención quirúrgica que no tiene porque resultar tan buena como la primera. Como decía mi madre respecto al parto, «si casi todas repiten, no puede ser para tanto».

Foto | Cucurrucu !

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Belén

Solo plantearme ser madre me abrió un mundo fascinante en el que cada día aprendo algo nuevo. Después de unos cuantos años, y ya con dos niños, sigo aprendiendo y disfrutando de la maternidad. Creo que la crianza debe basarse en una combinación equilibrada de conocimiento, instinto, corazón y razón.

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