Cuando unos padres deciden traer un hijo al mundo, uno de los grandes debates es cómo vamos a cuidarlo. Más allá de las técnicas o tipo de educación que empleemos, está también que el tiempo, al completo, va a estar dedicado a él en exclusiva, al menos durante sus primeros meses. Poco a poco, y conforme vaya creciendo, sus actividades fuera del cuidado del hogar irán encontrando otro espacio: la guardería, la escuela infantil... Pero son muchos los momentos en los que los papás, a lo largo de esa primera etapa, se encuentran con compromisos ineludibles. Es entonces cuando se necesita de un cuidador.
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