Si estás todavía dudosa del nombre que vas a poner a tu bebé, debes saber que son muchos los papás que todavía siguen la tradición de ponerle aquel que aparece en el Santoral el mismo día de su nacimiento. Incluso aun no siendo católica, suele ser una buena fuente de inspiración.
Irene Aparici es una mujer que, como tantas miles en el mundo, anda luchando en una de esas batallas que se presentan por sorpresa en la vida y a las que hay que hacerle frente con total valentía: el cáncer de mama. Siendo madre de dos niños, todavía pequeños, y sabiendo que se iban a producir profundos cambios, tanto en su rutina, como en su físico, se le planteó el gran dilema de cómo explicar algo tan grave a los hijos. Así que se le ocurrió la feliz idea de crear un cuento con una historia que fuese totalmente comprensible para ellos.
Son muchos los estudios que avalan los efectos que la música tiene sobre el desarrollo de nuestro bebé, incluso antes de nacer. También se ha confirmado que la voz de los padres logran que los bebés se calmen con mayor facilidad. Por eso, desde Canadá nos llega un nuevo estudio relacionado con los efectos tranquilizadores que tiene sobre nuestro peque tanto el habla como la canción. Comprobando que resulta mucho más efectivo cantarles que hablarles.
Una de las canciones más hermosas de las que hemos podido disfrutar a lo largo del tiempo es "Palabras para Julia". Se trata de un poema del poeta catalán José Agustín Goytisolo que escribió para su hija. Más tardes, y siempre con la sana intención de dar a conocer un género tan, a veces, menospreciado, el cantautor Paco Ibañez le puso música, consiguiendo que se convirtiera en todo un himno a la paternidad durante muchos años.
Esta próxima semana llega a Madrid uno de los espectáculos estrella para el ocio familiar. Nos llega de la mano de uno de los héroes más conocidos y queridos de la mitología: Hércules. Pero, en esta ocasión, vamos a conocer a un Hércules un tanto distinto, aunque no va a defraudar a nadie, al menos así lo avala el gran éxito que tuvo en su estreno durante el Festival de Teatro de Mérida.
En un artículo anterior he hablado de algunas recomendaciones a tener en cuenta en las ocasiones en las que el niño no puede o no quiere dormirse. Todos tenemos múltiples métodos para tranquilizar a los niños. Nosotros mismos descubrimos uno de manera accidental, cuando estábamos dando un paseo con el niño y vimos que, de momento, tenía los ojos completamente cerrados. Curioso ¿verdad?
Son muchos los museos que sin dejar de perder su rigor histórico o cultural, han abierto sus puertas a un nuevo público, adaptándose a sus necesidades y convirtiendo su espacio en un lugar común en el que la diversión y el conocimiento se adaptan a la perfección. Es así como estos grandes templos del saber se han convertido, también, en espacios únicos y maravillosos donde los niños pueden disfrutar de un ocio distinto.
En este post hablábamos sobre las cinco emociones básicas, y la importancia de respetarlas y acompañarlas, pues - al contrario de lo que muchas personas aún piensan - ninguna de ellas es ‘más buena o más mala’, sino que tienen una misión que cumplir, regulando incluso la respuesta corporal ante determinados estímulos. En aquella ocasión nos referíamos a las emociones de Riley (la protagonista de “Inside Out”), y hoy me quiero recrear un poco más en el miedo, porque me he hecho la siguiente pregunta: ¿es dañino para la mente de un niño ‘jugar con el miedo’ con motivo de la celebración de Halloween?