Antes de nacer el bebé la gran mayoría de las madres sufre lo que se conoce como Síndrome del nido. Es la preparación de todo lo que pensamos que va a necesitar nuestro hijo cuando llegue a este mundo. Lo más habitual es excederse, entre lo que compramos y lo que nos regalan siempre hay algo que queda sin estrenar. La ropita apenas se utiliza un par de veces, el mosisés pasa a la historia en unos meses, el sacaleches solemos abandonarlo, quien lo usa, en el segundo o tercer intento...Otras cosas como la cuna, el cochecito, la trona o los muebles de su primera habitación tardarán más en quedar arrinconados, pero lo harán.
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