Quien haya asistido en alguna ocasión a un festival de música familiar, sabe que hay muchas razones para repetir. Entre ellas pasar un día de ocio con los niños sin estar pendiente de nada más, disfrutar del encuentro con otras familias, o acercar a los más peques estilos musicales más allá de lo que están acostumbrados a escuchar.
El próximo 6 de mayo llegará a Madrid un nuevo espectáculo del grandioso, y siempre sorprendente, Cirque du Soleil titulado "Amaluna". Dentro de los shows a los que nos tienen acostumbrados, siguen manejando la fantasía y el asombro a su gusto, por lo que provocan un sinfín de emociones y sensaciones nuevas en los espectadores que, siempre, se quedan con ganas de más. Un nuevo concepto del mundo del circo en el que viajar hacia un paraíso para todas las edades.
El Museo del Prado, en Madrid, ha organizado una serie de talleres para los niños aprovechando que ha puesto en marcha una exposición temporal dedicada a Franciso de Goya y su vinculación con Madrid. En ella podremos encontrar piezas únicas, cartones de tapices, esculturas que le sirvieron como inspiración, así como obras de otros autores que intentan representar aquella ciudad del siglo XVIII que se encontró el genial pintor aragonés, a su llegada.
Por tercer año consecutivo llega a Barcelona el Día Minimúsica, un acontecimiento para disfrutar de una de las artes favoritas de los más pequeños, pero también un momento único para disfrutar en familia, experimentando y descubriendo propuestas únicas para pasarlo bien todos juntos.
Este año se celebra el 400 aniversario del fallecimiento de uno de los pintores más importantes que, a pesar de haber nacido en Grecia, pasó gran parte de su vida en España y aquí es donde desarrolló su gran producción pictórica. Hablar de Toledo es, inevitable, hacerlo desde la visión totalmente genial de El Greco. Por eso, y para celebrar tan importante acontecimiento, son muchas las actividades que se van a desarrollar, y se han desarrollado, a lo largo de este año, sin olvidar, por supuesto, a los más pequeños de la casa.
Acercar a los niños al mundo de arte puede ser una forma estupenda de hacerles ver el mundo desde otra perspectiva. Afilar su sensibilidad, abrir nuevas puertas y ventanas hacia el mundo de la imaginación o dejar que expresen todo su potencial humano a través de la expresión artística, son sólo algunas de las características que nos encontramos ante una forma de ocio que, además, le reporta sus buenos beneficios. Pero si a esto, además, le unimos la enseñanza y práctica de un nuevo idioma, entonces será una actividad redonda.
Pensar en llevar a los bebés a un museo de arte puede ser una idea un tanto exquisita, sobre todo si pensamos que nuestro bebé no va a enterarse de nada, todavía, de lo que cuelga en las paredes. Pero si ese museo de arte ha organizado talleres especiales para ellos, entonces seguro que la idea no nos parece tan rocambolesca, mucho más si las actividades han sido pensadas para hacerle ver y entender el mundo del arte desde una perspectiva cuidada para ellos.
El verano puede ser una época maravillosa para los niños. Descansan de las tareas escolares, las temperaturas se vuelven más amables y disfrutan del aire libre con toda su plenitud. Son largas las semanas que les esperan hasta que llegue el regreso a la escuela, por eso, entre aburrimiento y aburrimiento, no está de más que les programemos alguna actividad con la que, además de divertirse, aprendan conceptos nuevos y se sumerjan en materias distintas, especialmente aquellas que van relacionadas con el arte y que les imprimen un punto de sensibilidad y reflexión.