
El mundo de la tecnología no tiene límites, así que no es extraño que ya no nos sorprendamos de nada, o de casi nada. Yo tengo que confesar, que debido a mi escasa formación tecnológica y mi desbordada incredulidad ante los grandes inventos, todavía me impacta conocer según que nuevos hallazgos dentro de este campo. Si hace apenas unos años andábamos sorprendiéndonos con aquellos teléfonos móviles que más parecían un ladrillo, en un instante ya nos han colocado unos dispositivos móviles que, practicamente, lo hacen todo, siendo capaces de llevarnos a cualquier lugar con los ojos cerrados.
El último invento, y que a mí me parece del todo sorprendente y, sinceramente, no sé si demasiado práctico, es un pijama para niños en el que han estampado una serie de códigos QR, mediante los cuales, a través del smartphone, pueden acceder a distintas historias. Cuentos para leer, para escuchar y para interactuar, una práctica milenaria, la de compartir historias antes de dormir, pero que nunca había resultado tan sencilla.
Calmatopic







